Vertiente Del Caribe
En esta vertiente los ríos son más largos más anchos y menos profundos que los del Pacifico; los cursos inferiores suelen formar meandros por el escaso desnivel y por la consiguiente lentitud del caudal. Por otra parte, el abundante material que acarrean (sedimentos y restos de vegetación) obstruye las desembocaduras formando barreras, albuferas y caños litorales, elementos morfológicos característicos de la costa caribeña.
Otro rasgo destacable de esta vertiente es la intercomunicación que existe entre las cuencas fluviales a través de brazos de unión: es el caso del Reventazón y el Pacuare, del Toro Amarillo y el Chirripó y del Tortuguero, el Chirripó y el San Juan a través del Colorado.
La falta de organización en la orientación del drenaje se manifiesta en la bifurcación de los cursos y en la unión de los sistemas, todo ello provocado por la gran horizontalidad del terreno. En estas condiciones, los ríos no muestran un escurrimiento decidido, sino que cambian con frecuencia de dirección, ayudados por la formación de meandros.
Pertenecen a esta vertiente los ríos San Juan, Colorado, Tortuguero, Parismina, Pacuare, Matina, Estrella, Banano y Sixaola.
San Juan. Aunque no pertenece a Costa Rica, el río San Juan, desaguadero de los lagos Managua y Nicaragua, constituye una arteria de primordial importancia para el país, porque es la principal vía fluvial de salida al Caribe.
Según el tratado Cañas-Jerez y el laudo Cleveland, el río San Juan marca 100 km del límite con Nicaragua, pero puede ser navegado por barcos mercantes costarricenses. El curso superior discurre por territorio nicaragüense y comprende desde su salida del lago Nicaragua hasta Castillo Viejo. Desde este punto, el río es compartido con el país vecino y hasta su confluencia con el Sarapiquí abarca el curso medio; en este tramo, aparecen rápidos que dificultan la navegación: Raudal del Toro, El Castillo y Machuca.
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